La Polémica Digital

Espacio para debatir sobre Cuba

Hopestation

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Yo lloré con Habanastation. Pero eso no es medidor de calidad. Lloré porque me sentía vulnerable, tenía una fiebre pegajosa de 38 grados que solo aparecía desde las 7 de la noche hasta bien entrada la madrugada y porque me tocó ser Carlos y conocer a Mayito. Pero eso no significa que la película sea buena. Yo solo confieso que lloré.

Lloré también por la maestra. Esa maestra instantánea, de las que se fabricaron en serie, porque reivindicaba a las minorías. También me tocó ser maestra y ser joven. Me tocó ser minoría y estuve a una planilla de ser profesora emergente. No porque amara dar clases o porque con 16 años comprendiera la necesidad de “dar el paso al frente”, sino porque prometían una carrera sin obstáculos hasta mi sueño: el periodismo.

Lloré cuando Carlos vendió su paloma. Pero eso fue sentimentalismo barato, exceso de lágrimas. Era solo una paloma. O quizás no. Era “la” paloma. Su paloma. De las palomas que debía cuidar por su papá. Creo que finalmente lloré porque extrañaba a mi papá y lo descubrí gracias a la paloma. ¿Quién sabe?

Y cuando llegó la escena del pan ya las lágrimas me daban hasta los tobillos. Yo había sido Mayito. También me escondí a comerme la merienda lejos de otros. Y en ese momento sentí ganas de salir corriendo y pedir perdón por tanto egoísmo. Carlos no debió picar su pan. No debió decir “mitad y mitad” hasta hacerme sentir ridícula y miserable.

Tomé un respiro para reír. Me reí tristemente del Froilán Arencibia actor. Ese Froilán que no anuncia en el Noticiero la desaparición de niños hasta pasado tres días pero cuando escucha un “hazlo por mí” de cierto amigo, jazzista famoso, cede irremediablemente. ¿Qué habría pasado si se hubiera perdido el menos mediático Carlos y no Mayito? Pero esto era hojarasca. A otra cosa, mariposa.

El Coronel terminó estrujándome el corazón. Frank Padrón debería escribir el guión de “Elpidio Valdés: Coronel contra Playstation”. ¿Cómo le enseñas a un niño a amar el Coronel y no el Playstation? No lo sé. Ian no nos deja recetas. Egoísta que es. Y luego el Coronel flotando en el cielo. En ese cielo cacareadamente de “los humildes y para los humildes”. Y el Playstation rotísimo. Bien merecido se lo tenía.

Lloré cuando Carlos heredó irremediablemente la guapería y el pandillerismo barrial. ¿Acaso había un antídoto? Ni la maestra, ni los trabajadores sociales o cualquier fórmula revolucionaria consiguió salvar a aquellos niños de su entorno. Quizás Silvio cante para ellos alguna que otra noche. Cuando amanezca, seguirán siendo “Los nativos” e intentando sobrevivir en “La Tinta”.

Y después de tanto lloriqueo barato sentí una furia inmensa. Rencor inextinguible contra Ian Padrón y contra Mayito y sus padres famosos. Rencor heredado de cierto poema del siglo XIX. ¿En serio? ¿Un Playstation en La Tinta? Mayito transformado en Pilar. Carlos, nueva niña enferma transfigurada, ¿recibiendo unos zapaticos de rosa en forma de videojuego del siglo XXI?.

Aún no sé si la película era buena o si, sencillamente, tenía ganas de llorar cuando la vi.

Written by Elaine Díaz

agosto 2, 2011 a 10:00 am

Publicado en Crónicas

20 comentarios

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  1. Parece que lloraste demasiado; buen escrito. Gracias

    eneas

    agosto 2, 2011 at 10:07 am

  2. Parece que lloraste demasiado; un buen escrito. Gracias

    eneas

    agosto 2, 2011 at 10:09 am

  3. Amiga, me encanto este Post… se nota la emoción… este tipo de crónicas son de mis escritos preferidos.. Felicitaciones, no pude evitar comentar y twittear tu crónica… me das permiso para ponerlo en mi BLOG?? besos… Leunam

    Leunam Rodríguez

    agosto 2, 2011 at 11:38 am

  4. Tan lejos del Yara… solo he visto de Habanastation los trailer, las notas de prensa, escuché las palabras de Ián después de recibir el Premio a la Mejor Película en el Festival de Cine de Traverse City, en Michigan, y todo la barahúnda de información que colgué en http://www.cubalaislainfinita.com, pero sigo sin poder ver la película completa…. a través de tu blog, empiezo a imaginar, imaginar, imaginar…. de tu mano.
    Felicidades otra vez. Cuando sea grande, quiero ser un periodista de tu talla. Mil besos chiquita.

    miguelhabanero

    agosto 2, 2011 at 12:05 pm

  5. 😆
    buena crónica. intentaré verla peus.
    Gracias Ele

    Mahavishnu

    agosto 2, 2011 at 2:53 pm

  6. Las lágrimas no serían porque a la paloma la iban a matar una escena después…

    habanastation

    agosto 3, 2011 at 2:06 am

  7. No la he visto. Creo que porque le tengo miedo. Salí demasiado dolido con el final de Viva Cuba. Tendré un poco de fuerza. Intentaré llorar menos, pero no puedo prometerlo.

    Walber Zaldivar

    agosto 3, 2011 at 11:34 am

  8. No he visto la película, solo algunos fragmentos en Youtube, parece que el tema de la desigualdad social que tanto se ha achacado al capitalismo también está presente en la sociedad cubana, pese a 53 años de estarse planteando lo contrario. Yo que he vivido en las dos sociedades creo que la sociedad igualitaria no existe, jamás todas las personas vivirán de la misma forma, existen muchos factores que siempre estarán presentes y marcaran diferencias que no debieran de existir. Pero antes de estar diferenciándome del vecino por cosas tan elementales como un plato de comida, un modesto automóvil, un TV, un playstation, o la libertad para viajar, cosas que son completamente alcanzables en el capitalismo para la mayoría, prefiero verme superado por un millonario en no poder tener una isla privada, un yate, un Ferrari o un jet privado, si de injusticias y diferencias sociales se trata😦

    Rey David

    agosto 3, 2011 at 12:14 pm

    • Tengo un criterio distinto y puede que lo comprendas mejor cuando veas la película, también puede que no lo comprendas nunca, o que simplemente tengas otras prioridades, al final cada cuál es como es. Verás, no creo que nuestro futuro como cubanos, y como seres humanos, dependa de poseer cosas. No me mal interpretes, todos deseamos y necesitamos beneficios materiales, pero definitivamente, no me parece que seremos felices cuando todos, o la mayoría, o la mitad, tengamos un carro, un TV, o un PS, así como tampoco creo que el millonario sea más feliz porque tenga un yate, o una isla. Seremos felices cuando todos, sin excepciones, tengamos la oportunidad de luchar por esas cosas, aunque nunca podamos alcanzarlas. Entonces, es permisible, es lógico, es razonable, que nuestro vecino tenga y disfrute estas cosas, lo que no puede ser admisible, lo que no es humano, es que las haya obtenido sobre la base de derechos y oportunidades que solo son aplicables a ciertos grupos de personas. El tipo de sociedad que sueño para mi país, no es la de Canada, o la de España, o la de cualquier otro lugar, sino la de Cuba, con nuestros calores, nuestros huracanes (ojo, Emily rondando), nuestros escasos recursos naturales, pero con igualdad de oportunidades y participación para todos. Y crecimiento sí, desarrollo sí, pero sostenible.
      (Un comercial, mientras escribo esto, por Telerebelde están poniendo mi película favorita, Dancer in the Dark, se las recomiendo mucho)
      Saludos afectuosos.

      Lopez86

      agosto 4, 2011 at 12:51 am

    • Por eso los que se hacen rico se mudan de barrio para que el vecino no le envidie.

      Aver Prieto

      agosto 4, 2011 at 10:14 am

  9. Rey David, como siempre, no sobra ni una palabra en tu comment. Yo no lo hubiera podido decir mejor.

    Leah

    agosto 3, 2011 at 8:49 pm

  10. Lopez:

    El problema es que esa posesión de cosas, no es más que la manifestación externa de la presencia de otras, que sí son indispensables: la libertad, los derechos, el respeto a la individualidad, lka igualdad de oportunidades de desarrollo personal y profesional, por encima de posiciones ideológicas. Tú consideras honesto, por ejemplo, que ahora un extranjero, salido quién sabe de dónde carajo, pueda poseer a perpetuidad un trozo de nuestra tierra, pero un cubano no? ¿Tú consideras justo que, mientras muchos en Cuba están sufriendo apagones, y el gobierno no cesa de cacarear sobre el ahorro, que el hijo del máximo líder se esté paseando en un “Hummer”, que fácilmente se traga en gasolina en tres días el salario en CUC de cuatro o cinco médicos cubanos?

    Yo vivo fuera de Cuba, después de haber vivido allí por más de 40 años; y te aseguro que hay que salir y ver un poco de mundo para darse cuenta de la clase de estafa a que han sometido y siguen sometiendo a los cubanos.

    • No hay contradicción jorgealejandro, no mucha al menos. Pero observa que sutil. Me parece bastante difícil que en las condiciones actuales, e incluso las futuras, dado el grado de deterioro económico-social, podamos aspirar a un nivel de vida mayoritariamente alto. Verás, no puedes comparar Cuba con nada que conozcas, mucho menos si se trata de un país desarrollado. Cuba es única y el daño que ha sufrido también es único, y por tanto la recuperación será incuestionablemente lenta, aún más lenta si partimos de no renunciar completamente a los resultados positivos alcanzados, ya los mencioné en el otro post de Elaine. Por otra parte, el camino hacia una sociedad más justa y participativa, tampoco estará exenta de intereses mezquinos, y de luchas de poder, es bien complicado, y tu debes saber que estos fenómenos están presentes en todas partes, son inherentes a nuestra especie. Mi punto es que lo medular radica en las libertades que mencionas en tu primera oración, aún cuando la mayoría no pueda beneficiarse inmediatamente de los resultados materiales que vienen con la modernidad, y que algunos dan por sentado. Y por supuesto, al final todo esto pasa por la individualidad de cada cual, tan rica, no?

      Vivir fuera es bueno, mucho mejor haber viajado y conocido una diversidad de escenarios, pienso que te da cierta perspectiva, y claro, muchas ideas, pero tampoco creo que sea necesario viajar para darse cuenta de lo que está mal, porque jorgealejandro, en la mayoría de los casos salta a la vista. Quizás tu caso sea el de esos emigrantes por motivos económicos que mencionó recientemente Raúl, y necesitaste “salir y ver un poco de mundo” para darte cuenta de algunas cosas que mucha gente sabe hace tiempo, incluso yo (con mi corta edad y poca experiencia), no tienen su raíz en un cambio de modelo económico, por muy complejo y satisfactorio que se prometa.

      Disculpa el teque compadre, creo que en un final estamos hablando de lo mismo. Ahora vamos a leer el nuevo post de Elaine, que yo no se que está comiendo esa muchacha en estos días que últimamente tira uno atrás de otro, no nos da tiempo a cogerle el gusto.

      Saludos afectuosos.

      Lopez86

      agosto 4, 2011 at 12:35 pm

  11. Ela, te dejo mi propia lectura. No lloré, me indigné.

    http://wzaldivar.blogspot.com/2011/08/habanastation.html

    Walber Zaldivar

    agosto 8, 2011 at 3:32 pm

  12. […] que me llevaron a escribir estas líneas. Sí, probablemente muchos escribirán (como ya lo hizo Elaine), otros comentarán (en sus columnas de crítica especializada) y la mayoría de la gente en la […]

  13. Yo soy el que lloro al ver la calidad de nustros profesores de periodismo en la Universidad de La Habana, tal vez Elaine te puedas contratar de llorona por la vía cuentapropista. ¿Por qué no escribes de tu futura profesión? Inepta

    Aleida Alonso

    agosto 22, 2011 at 6:15 pm

    • amargadita Aleida…

      miguelhabanero

      agosto 23, 2011 at 12:45 am

    • aleidita eres muy inteligente.. no te esfuerces tanto…

      qbava

      septiembre 19, 2011 at 1:33 pm

  14. yo solo se que Luis Alberto Garcia y Blanca Rosa Blanco, con todos sus años en las costillas, se quedaron chiquitos ante la actuación de ambos niños… no se, pero no me covenció de jazzista como tampoco me convenció de escritor en Perfecto amor equivocado… no se.

    La maestra, simplemente intranscendente… hasta yo quise darle una galleta, no por perder al niño si no, por insípida…

    la peli está bien… al menos las aventuras de los muchachitos son más creíbles y menos forzadamente infelices que las de los de Viva Cuba… al menos es una realidad “real” de Cuba – valga la redundancia -, lo de las clases sociales… Viva Cuba es una ciencia ficción/cine infantil a lo cubano y no me gustó nada…

    lo más bonito fue la dedicatoria al final de la peli…

    “para todos los niños del mundo…

    y en especial, para los ni;os cubanos”, o algo por estilo… esa fue la mejor parte.

    izmatopia

    noviembre 29, 2011 at 8:31 pm


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