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¿Dónde están las aventuras cubanas?

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Por: Elaine Díaz Rodríguez (especial para BloggersCuba)

4 y 20 p.m. En Cuba, era la hora en que salíamos de la escuela los estudiantes de la primaria. Si había alguna pareja que recién comenzaba, el beso se ofrecía al público a esa hora. Si quedaba alguna cuenta pendiente era común escuchar entre los rivales: “nos vemos a las 4 y 20”. Para mí, era el momento de salir corriendo a casa.

Llegaba, tiraba la mochila literalmente, iba directo a ver a mi abuela donde había un vaso de leche esperando por mí y luego hacía la tarea en tiempo récord. A las 6 y media me bañaba. Y a las 7 y 30 estaba lista, frente al televisor. Era el momento más feliz del día. Comenzaban las aventuras.

Durante muchos años perdía la mitad del tiempo tratando de ajustar el viejo televisor Caribe. Se podría escribir una tesis sobre el tema. Había que encenderlo con 30 minutos de antelación para que “calentara”. Luego, como por arte de magia, la pantalla dejaba de ofrecer un hilo blanco y, en su lugar, iban surgiendo las figuras. ¡Al fin!, decía.

Me recuerdo en mi niñez jugando y dando pequeños golpes a mi televisor en blanco y negro para poder ver las aventuras. Era la época de Los pequeños campeones, Vacaciones peligrosas, Los papaloteros y Blanco y negro no.

Todo un problema ser una niña en los años ´90. Primero, quería ser pelotera, como aquel Yosvani, que conectaba los más insólitos jonrones.
Al día siguiente, cuando llegaba a la escuela, nuestra noticia del día era el último episodio de las aventuras. Reíamos, llorábamos, discutíamos, gritábamos. No tenía hermanos ni primos, pero me las agenciaba para convencer a mis 3 primas de que podíamos formar un equipo de pelota. A cambio, les hacía la tarea.

Cuando llegaron Los papaloteros, no hubo caña brava que no temblara cuando me veía cerca. Pues suerte, vivía a orillas de un río. Por desgracia, nunca he sido buena para los trabajos manuales. Terminaba dormida encima de las hojas de papel, con el pelo lleno de goma de pegar, que por aquel entonces hacíamos con harina de castilla, y las varillas de caña brava partidas por el medio. Aún así, nunca olvidaré ese último capítulo donde salió “el papalote más grande”, aquel donde ondeaba una bandera cubana.

Crecí vestida con pantalones y escondiéndome entre los matorrales por aquello de los tesoros en las cuevas que veía en Vacaciones peligrosas. Los fines de semana, solía levantarme a las cinco de la mañana. Empacábamos las cosas y desandaba, juntos a mis primas, siempre víctimas de las más inexplicables locuras, tres y cuatro kilómetros de montañas, hasta llegar a un río.

El lunes, solía decirle a mis compañeros de aula, tan ignorantes de Geografía como yo por ese entonces, que la Base Naval de Guantánamo estaba cerca de mi casa y que esto lo había descubierto desandando lomas como los niños de las aventuras: Kiky, Tony y Nana.

Cuando llegó Blanco y negro ya era adolescente. Me encantaba aquello de ver romances por la televisión y fue entonces que comencé a cambiar los pantalones por las sayas. Jugaba con la ropa de mi mamá y escribía varias cartas de amor el 14 de febrero. Ninguna obtenía respuesta. Quizás por aquel entonces me sentía desdichada. Hoy comprendo que de la mano de aquellos personajes y mi viejo televisor Caribe aprendí a soñar.

Para algunos, la meca de las aventuras cubanas sigue siendo Shiralad. Técnicamente, estaba muy bien. Pero a mí me aterraba. No podía dormir después de ver “aquellos bichos” con vestiduras de platino. El humo por todas partes y la neblina me desconcentraban. No obstante, jamás olvidaré la canción. Todavía, a tantos años de distancia, consigue estremecerme cuando la escucho.

Ha pasado mucho. Mi televisor ya no es Caribe. Tiene lindos colores y no hay que darle golpecitos para que salga la imagen. Pero ya no hay imagen que mostrar. A veces, me consuelo pensando que entre el trabajo y la facultad ya no tengo tiempo que dedicarle a las aventuras de las 7 y media.

Pero mi primo sí. Mi primo de 12 años llega de la escuela, también tira la mochila, y después de hacer las tareas, suele encender el DVD y deleitarse con alguna de las películas norteamericanas de moda.

Mi primo no quiere ser pelotero, ni suele salir de excursión por las montañas donde crecí. Tampoco le regala flores a las niñas, ni escribe cartas sin respuesta por el 14 de febrero. Para él, lo importante son las competencias de carros de “Need for Speed” y las películas de acción.

A veces, suelo hablarle de Los pequeños campeones y de Yosvani, o de aquel Lorencitoooooo que marcó toda una generación. Mi primo me mira extrañado y dice que son cosas de viejos, que eso “ya no se usa”. Cuando lo ven pasar a él, las cañas bravas no tiemblan. Y eso me preocupa.

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Written by Elaine Díaz

diciembre 26, 2008 a 8:37 pm

20 comentarios

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  1. No me parece un gran post. En una escala de cero a diez, le daria un siete. Y esto consideralo una critica constructiva.
    Tampoco conozco a esos personajes de los que hablas. Los mios eran el Zorro; “Que no cunda el panico, que no cunda el panico, Callate soldao”, . Recuerdo la sonrisa picara de mi madre, repitiendo la tonadilla.
    .. Y El Corsario Negro, Sandokan.
    Julito Martinez cae preso porque le gustaban las becadas o las becadas le gustaban a el.
    Enrique Almirantes muere.
    !Nos ponemos viejos!
    “En lo infinito de los cielos, en la inmensidad del mar, el hombre se enfrenta a su destino y surgen las ….Aventuras”
    Hace poco, me entere que el sennor que presentaba las aventuras , siguiendo el patron de sus personajes, se habia enfrentado a su propio destino integrandose a la diaspora.

    OLANDO MARTINEZ

    diciembre 27, 2008 at 5:36 am

  2. Es increíble cómo ciertas tradiciones escolares se mantuvieron con tantos años de diferencia. Mi escuela primaria fue en los 80 y las famosas 4:20 pm (ó 5:05 luego) eran la ocasión también para el “besuqueo” público –con conteo incluido– y las broncas “en el kárate”, una nave destartalada en el patio de la escuela.
    Yo también quise ser pelotero, pero no como Yosvani –al que los varones odiábamos– sino como Reinier Pérez, mi compañero de aula que era una versión infantil de Germán Mesa.
    Las aventuras me hicieron soñar. Recuerdo Orden de ataque, sobre la resistencia contra los nazis en Bulgaria. Tenía un soladito que llamaba Stoya (o Stolla, o Estolla, no sé cómo se escribe el nombre) por un personaje que moría heroicamente al final de la serie.
    Tal vez las aventuras de la tv cubana necesiten adptarse a las nuevas generaciones, nacidas con los videojuegos y bombardeadas por las disneylandias and Co. La infancia siempre será terreno fértil para sueños, sólo falta encontrar la semilla y el abono precisos.

    Boris

    diciembre 27, 2008 at 9:53 am

  3. Aquí les dejo el link de otro artículo sobre el tema. A mí, personalmente, me gustó mucho la forma en que está escrito… Su autor es Camilo Loret de Mola.
    http://penultimosdias.com/2008/08/14/el-bueno-el-malo-y-el-krim-205/
    Sería interesante analizar por qué se está perdiendo el espacio de las aventuras cuando antes, con menos recursos, disfrutábamos de actuaciones estelarísimas y de historias que nos mantenían pegados a la butaca…

    Elaine Díaz

    diciembre 27, 2008 at 7:27 pm

  4. Excelente elaine, excelente!

    Sabdiel

    diciembre 27, 2008 at 8:08 pm

  5. La luna ignora que es tranquila y clara
    Y ni siquiera sabe que es la luna;
    La arena, que es la arena. No habrá una
    Cosa que sepa que su forma es rara.
    Las piezas de marfil son tan ajenas
    Al abstracto ajedrez como la mano
    Que las rige. Quizá el destino humano
    De breves dichas y de largas penas
    Es instrumento de otro. Lo ignoramos;
    Darle nombre de Dios no nos ayuda.
    Vanos también son el temor, la duda
    Y la trunca plegaria que iniciamos.
    ¿Qué arco habrá arrojado esta saeta
    que soy? ¿Qué cumbre puede ser la meta?

    Anonimo

    diciembre 27, 2008 at 8:38 pm

  6. Tomado de un poeta latinoamericano.
    Donde hay desquite. no hay agravio.

    Anonimo

    diciembre 27, 2008 at 8:40 pm

  7. excelente

    roberto riveros

    diciembre 27, 2008 at 9:46 pm

  8. siganle la pista alos actores de las aventuras y verán que una gran parte ha emigrado.

    cojon.....

    diciembre 28, 2008 at 2:00 pm

  9. “No me acuerdo mucha pero asi decias la cancion de las aventuras Balanco y Negro no:”

    El mundo cambio
    ya la vida no es un reino ideal
    como blanco y negro todo sucedio
    ……………………..?

    Los viejeos cuentos no les pueden engañar
    abren sus alas en camino a la verdad;
    na misma cancion cantara
    con una sola voz de amor de amor
    no condenen la pacion escuchen su corazon
    ellos tienen una estrella que sieguir , que seguir

    “Hera algo asi la cancion estoy buscandola esas aventuras me encantava yo era una nina como de 10 o 11 anos cuando salio la aventura.”

    Rosemary

    marzo 14, 2009 at 4:45 am

  10. Amigos,alguien se acuerda del tema musical de las aventuras Tierra o sangre con Carlos Gili y y el Nacho LImonta?creo q era de SIlvio Rodriguez,,,estamos toda la familia rompiendonos el coco con eso,si alguien se acuerda,please,mandenmelo.

    Grisel

    marzo 31, 2010 at 9:28 am

  11. caballeros que bueno es recordase des u infancia alguien se acuerda o sabe algun sitio web donde pueda encontrar las aventuras de el rey mono empezaba que se montaba en una nube , ni puedo encontrarlo por ninguna parte

    yorge

    septiembre 7, 2010 at 2:53 pm

  12. Información sobre todas las series de televisión de antaño en Cuba, la puedes encontrar en VerdeCaiman.com, el sitio de las memorias de cuba. http://www.verdecaiman.com

    Santana

    noviembre 11, 2011 at 6:31 pm

  13. Ya cuando pusieron Shiralad yo tenia unos 16 años, no se si es porque ya no era niño pero nunca me las pude disparar, ami las aventuras no me gustaban tan raras, sin embargo vi otras que pusieron despues y me gustaron, pero nada se compara con la primera version de Los Pequeños Figitivos, todos los niños querían ser Bandurria, tan bien interpretado por Alexis Valdés, en la escuela hicimos una obra en la que me toco ser Bandurria y me pusieron un pantalón viejo de mi papá y cuando terminamos la obra en el matutino salí corriendo y se me enredaron aquellos pantalones grandes en los pies y me pelé toda la cara. También recuerdo a Memé el Halcón, Furia Blanca, El Águila, todos los niños aprendimos a chiflar como el Águila

    AFR

    agosto 5, 2013 at 9:06 am

  14. me gustó el post, es una pena q no haya trascendido, pero me sacó las lagrimas al hacerme recordar tan bellos momentos, q creo q LOS Q VIVIMOS esa epoca NUNCA la olvidaremos. He buscado en internet algun capitulo d PELIGROSAS VACACIONES pero no hay ni rastro, es una pena porq es la unica q falta porq la suban.
    buen espacio elaine! aunq creo q en los tiempos q estamos viviendo puedes crearlo en facebook porq d ahi la gente no sale y creo q ahi si va a trascender, saludos! y no importa q nos digan :eso es cosas d viejos! la etapa q vivimos fue super saludable, increible y bonita, aunq suenen ridiculos los adjetivos, pero es la realidad.igual, no te quito la idea d q sigas con tu blog, porq mira eso, buscando en google PELIGROSAS VACACIONES ME APARECIO TU BLOG, quien kita q asi los cubanos logren reencontrar sus lindos recuerdos GRACIAS A TU BLOG.saludos a todos.Y SUERTE ELAINE! Gracias por compartir con nosotros tu historia real!
    Karina

    karina

    febrero 11, 2014 at 6:56 pm

    • A mi me sucede lo mismo soy el que hiso el personaje de kiki en vacaciones peligosas ahora tengo 38 anos vivoen miami y solome queda el recuerdo ya que nunca han publicado ni un solo capitulo de esta aventura me siento feliz de tu la recuerdes

      Alain

      marzo 19, 2016 at 1:07 am

  15. Que. Maravilla !! Así era yo en Cuba artemisa . Los programas de las 7/30 como Enrique de lagardere… Tierra o sangre.. Los comandos del silencio.. El cazique arimao!!! Yo no tenía teve pero con mi tía .ella siempre nos dejaba entrar a ver la aventuras y sin dejar de mensionar. Cáritas y Pepe pan!!

    Andres albo

    marzo 18, 2014 at 10:17 pm

  16. Me gustó mucho su artículo. Ahora tengo 30 años y vivo fuera de Cuba, pero recuerdo esas aventuras de mi infancia. Leer tu artículo me hizo hacer un viaje al pasado y experimentar esas emociones de niño. Shirala es mi aventura favorita, es un clásico de la televisión cubana.

    David

    septiembre 27, 2014 at 1:16 pm

  17. Si los DVDs de Shirala estuviesen en venta me gustaría comprarlos.

    David

    septiembre 27, 2014 at 1:17 pm

  18. Erlaine me has hecho montar en la máquina del tiempo….cuantos recuerdos, quitando el campo pues vivía en un pueblo de Costa, esa fue mi vida, mi infancia, pegada al krim218 y luego a un Caribe que tenía q pasar por su calentamiento previo😉. Nunca olvidaré las aventuras, como otros aquí cuandonpasaron shiralad ya era adolescente y de veras nunca me gustaron y mira q yo era fan de ese espacio, pero creo q solo la entendió quien la escribió….Hoy recuerdo esos años junto a mi esposo y estamos de acuerdo en que a pesar de tantas carencias nuestra infancia fue muy feliz, sin tecnologías ni Facebook, sólo familia, amigos, juegos y aventuras. Con todo respeto a quien ha comentado aquí q no recuerda esas series, debe ser alguien que no es de nuestra generación “Y” o que nunca tuvo la bendición de tener hijos. Excelente tu artículo eres una persona con alta sensibilidad.
    Saludos😀

    Tita

    agosto 5, 2015 at 7:27 am


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