La Polémica Digital

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¿Qué está pasando en Estocolmo y por qué debería importarle a Cuba?

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Hace dos días comenzó el Foro de Internet en Estocolmo. El tema que ha traído hasta Suecia este año a activistas, organizaciones no gubernamentales, empresas de telecomunicaciones, representantes políticos y académicos, entre otros participantes, es provocador: libertad de Internet para el desarrollo global.

Según el sitio oficial:

El Foro Internet Estocolmo, SIF, es una conferencia que tiene como objetivo profundizar en el debate sobre cómo la libertad y la apertura en el Internet pueden promover el desarrollo económico y social en todo el mundo. Se celebró por primera vez en abril de 2012 y por segunda vez en mayo de 2013.

Tras las revelaciones de Snowden, entre otros hechos que apuntan a la vulnerabilidad del derecho a la privacidad y las libertades civiles, se continúa redibujando el mapa de la gobernabilidad de Internet a nivel mundial. Por este motivo, “una discusión constructiva sobre la privacidad como una parte clave de la libertad en Internet es más importante que nunca”. Este año, SIF pretendió abordar “la apertura, la integridad, el Estado de derecho, el desarrollo, el crecimiento económico, la seguridad y la inteligencia”.

La ausencia de Snowden, Greenwald y Appelbaum han sido temas recurrentes en todos los paneles. De acuerdo con Russia Today y otros medios de prensa, estos activistas fueron incluidos en listas negras del Foro de Internet Estocolmo (SIF). La medida ha causado un gran revuelo en la reunión e indignado a los usuarios de Twitter. Anna Troberg, líder del Partido Pirata de Suecia, compartió ayer esta foto. Leer el resto de esta entrada »

Written by Elaine Díaz

mayo 28, 2014 at 3:58 am

Publicado en Ciencia y Tecnología

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Un acto de fe

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Hace once años creía que mi 92.5 de nota en la prueba de ingreso de español acabaría con mis deseos de ser periodista. En segunda opción me quedaba Derecho y mis calificaciones no eran tan malas como para pasar directo a la quinta: Sociología. Por eso me fui sola a Alamar. Recuerdo la guagua desde mi casa hasta Guanabo y luego la 400 hasta la segunda parada de Alamar. Recuerdo también al hombre que me dijo que tenía que caminar unas cuantas cuadras para llegar al Municipio de Educación. Recuerdo llegar y ver a un manojo de muchachos que no tuvieron la suerte de obtener ninguna carrera y yo con mi ridículo 97 de promedio sufriendo porque quizás, solo quizás, había perdido mi primera opción.

Aquellos que se iban desesperados en tiempos donde la segunda convocatoria era una utopía se abrazaban a sus padres; yo no tenía a nadie a quien apretarle la mano mientras me acercaba, temblorosa, a la pizarra. Allí, en algún lugar escondido, estaba mi carnet de identidad. Debí seguir la línea desde mi último apellido hasta el inicio de la carrera durante varios minutos hasta que vi la palabra Periodismo y me di cuenta de que todos los que estaban a mi alrededor eran extraños. Ninguno de ellos podría entender la absoluta felicidad que estaba sintiendo. No llegué al periodismo desviada de la escuela de Filología, o de Sociología o de cualquier otra rama afín. Yo quería ser periodista. Leer el resto de esta entrada »

Written by Elaine Díaz

abril 29, 2014 at 11:08 am

Publicado en Periodismo

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ETECSA, no hay tarde que no me enojes…

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Como si en lugar de un cable de fibra óptica tuviéramos un hilo de coser que viene desde Venezuela, atado en la boca de una jicotea marina; nos acabamos de enterar que ETECSA, unilateralmente – o en relaciones bilaterales no públicas y cerradas al criterio ciudadano – decidió aumentar los precios de la telefonía en el sector no residencial. No obstante, esta no es la única novedad. Ajena y sorda al proceso de “saneamiento de la economía cubana” o en una concepción aberrantemente neoliberal de la recuperación económica, ETECSA ha decidido cobrar en CUC el acceso a Internet desde algunas instituciones estatales. En los próximos meses, los organismos de la administración central del Estado y las organizaciones de masas pagarán las cuentas de Internet actuales que poseen – nadie piense que se incrementarán – en la moneda llamada a desaparecer.

Dice un periodista en su muro de Facebook que sobre el cable ya no se puede hablar con seriedad. Hay pocas cosas sobre las que se podría hablar con seriedad últimamente. De ETECSA, el cable, los salarios, las salas de videojuegos, la ropa de Ecuador y los cines 3D; de ningún modo. Quizás de las congas en los estadios de beisbol se pueda decir algo profundo; aunque ahora mismo no me nace.

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Written by Elaine Díaz

noviembre 28, 2013 at 9:39 pm

Publicado en Comentario

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Tirarse

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Son las once y media de la noche y ellos no van a dejar que me duerma. Aunque me importe poco si terminan finalmente tirándose o no. Lo de ellos es jugar dominó y pararse frente al cartel de Industriales campeón de la esquina a hablar siempre de lo mismo. Dicen que para tirarse hay que saber nadar, porque, ya sabes, “si coges a Jorgito y lo metes en la playita de 26 o en una piscina se ahoga”. Pero al que grita más alto no le late aquello de una lancha, “ni aunque sea una cigarreta, lo mío es el avión, que es, compañeros, el medio de transporte más seguro”.

Ellos no se van a callar. Están dando una conferencia del emigrante desesperado para todo el CDR, aunque no haya sido formalmente establecido el horario. “Pero, caballero, hay que estar aquí… El que sabe nadar, sabe nadar”. Y alguien le grita que no joda, que el mar de noche es del carajo y que “uno se muere así de fácil, ¿oíste?” Chasquea los dedos. Y luego pasan al cansancio. El cansancio de las brazadas. “Porque por muy cansado que tú estés, si ves el Yuma a una cuadra, empiezas a nadar que aquello no tiene nombre”.

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Written by Elaine Díaz

noviembre 27, 2013 at 11:21 am

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Lástima y enojo

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Para los conectados, el resto del mundo tiene Internet. O busca la manera de tenerlo. O, simplemente, no les interesa acceder a la red, con lo cual pueden dejar de preocuparse por ellos. Para los desconectados, como mi madre maestra, mi abuelo campesino, mi tía bibliotecaria, mis primos estudiantes de tecnológicos y preuniversitarios, Internet es un elemento prescindible en sus vidas. “Es como otra pantalla de televisión”, me decía mi madre cuando accedió por primera vez. “Tremendo aburrimiento”, confirmaba mi primo después de ver únicamente Facebook.

Para aquellos que están justo en el medio, entre el haber tenido y el no tener, la situación es más dramática. La comprensión absoluta de lo que desaprendes cada día teje una suerte de autocompasión dañina que se transforma en lástima y enojo. Lástima de ti misma, ante la imposibilidad de dominar el 90 por ciento de las herramientas gratuitas que hay en la red para hacer un mejor periodismo, o navegar diarios online de todo el mundo para detectar a tiempo las tendencias, los cambios. Lástima de tu acceso a jarabes de 300 MB mensuales donde la elección de una página u otra, de la descarga de un documento u otro es dramática, tormentosa, agobiante. Y enojo ante la pasividad, la ignorancia, la incomprensión y la lentitud de los cambios en torno a este tema, la falta de información sobre la ruta trazada, las inversiones por venir, la disminución de los injustísimos precios. Enojo ante la ausencia de una luz al final de este túnel infinito.

Hace varios días, en una conferencia sobre participación social e Internet en Cuba, alguien sugería atinadamente que la preparación de los sujetos y la formación de habilidades y competencias para un uso consciente y sustantivo de las TIC era más importante que los dispositivos y la red misma. Y yo coincidía. En un noventa y nueva por ciento. El uno por ciento de sospecha lo dejaba para el momento en que tienes a un profesional gratuitamente formado, profunda y absolutamente crítico, consciente y empoderado, desaprovechado ante el infranqueable muro que supone no tener acceso. Dejaba el uno por ciento de la sospecha, egoístamente, para mí.

Written by Elaine Díaz

noviembre 12, 2013 at 11:37 am

Publicado en Dudas

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¿Qué está pasando?

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Supe que había una menor de edad con dengue en mi cuadra por Facebook. Así de raro como suena en un país con un 25 por ciento de penetración de Internet. Su madre publicó en esta red social que salía para el hospital donde estaba ingresada la nena. Extremamos las medidas de precaución, cuidamos cada lugar donde se depositaba agua dentro de la casa; pero poco o nada pudimos hacer ante la combinación fatídica de lluvia + suciedad. Los tanques de basura siguen desbordándose y, según fuentes autorizadísimas cuyos nombres no puedo citar, está prohibido mencionar la palabra dengue, como en algún momento estuvo prohibida la palabra cólera.

Así de simple. HAY DENGUE EN LA HABANA. Repítanlo varias veces. Verán que nadie muere por enunciar la oración. De hecho, la gente comienza a enfermarse y a morir cuando un grupo de cómplices hace caso omiso a las alertas epidemiológicas y decide tapar el tema so pena de… ¿qué? ¿Quizás de ser acusados de país donde se enferman las personas? Pues bien, nunca ha dejado de haber dengue. Solo que en la temporada anterior, nos pusimos serios, tomamos medidas drásticas y conseguimos contener la enfermedad, por unos meses. Leer el resto de esta entrada »

Written by Elaine Díaz

noviembre 7, 2013 at 11:04 am

Publicado en Dudas

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Nada

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En Campo Florido hay una tienda recaudadora de divisas; que cambia artículos de mal gusto por papelitos de colores; hay una escalera infinita que va desde el parque hasta algunas casas; hay una farmacia, un modestísimo punto de ETECSA, un liceo que sirve de sede al reggaetón, un policlínico, algunas paradas de guaguas y mucho aburrimiento. En el Sevillano hay varios parques gastados por el tiempo y la desidia que funcionan como baños públicos. Hay una bodega, varios paladares, el bar restaurante Melesio del grupo Buena Fe; otra farmacia, un gimnasio por cuenta propia, un agromercado y mucho ruido. A algunas cuadras de distancia, en el Mónaco, hay un cine que se nos muere ante los ojos cómplices del gobierno local y los funcionarios de cultura.

Cuando era niña, mi madre me traía a la Habana Vieja; porque Guanabo y Campo Florido tenían anemia de cultura. El transporte público de los años ´90 era pésimo y la solución era tomar el tren de Hersey. A veces, cruzábamos la bahía en la lanchita y nos íbamos a Regla a comprar sellos. Mi madre era maestra. Y los sellos eran muy baratos. Pero un día se llevaron la lanchita de Regla; y mi madre sintió miedo de volver a llevarnos a La Habana, que en aquellos tiempos era un sitio lejísimo y “de lo más bonito”. Así que no volví a verla hasta la Universidad. Junto con los primeros pasos en el periodismo, llegó la euforia por los cines, los teatros, el festival de ballet, los grandes conciertos. Yo quería coleccionar momentos; porque en los ´90, uno nunca sabía cuándo regresaría a la ciudad. Leer el resto de esta entrada »

Written by Elaine Díaz

noviembre 2, 2013 at 9:06 pm

Publicado en Crónicas

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