La rebelión de Gasset
Por: Elaine Díaz Rodríguez
Si a Ortega y Gasset le concedieran un nuevo día de vida seguramente lo utilizaría para volver a morir. No sé si fue cremado o si yace tranquilamente en algún cementerio español, pero de seguro el autor de “La rebelión de las masas” regresaría disgustado al sacrosanto lugar de donde salió.
Los premios de periodismo que otorga el diario El País fueron dados a conocer hace algunos días. Para sorpresa nuestra, la bloguera cubana Yoani Sánchez obtuvo el galardón en periodismo digital. Su blog, Generación Y, ha logrado traspasar las fronteras de la invisibilidad en la web y se convierte en motivo de polémica en diferentes puntos del hemisferio.
No es mi intención aquí hablar del contenido de Generación Y. Para ello, tomaré unos días alejada de Internet y trataré de dar una opinión lo menos implicada posible sobre el fenómeno. Solamente adelanto que cualquier ciudadano, con una computadora y conexión a Internet en cualquier lugar del mundo, puede sentarse a describir los lados oscuros, y puntos grises, verdes, rojos de su país.
La blogosfera, a la vez que ha propiciado una apertura democrática en la generación de contenidos, ha generado un fenómeno que me gustaría llamar: “catarsis en la red”. Esta catarsis se refleja en los tantos “día a día” de personas que andan vagando por Internet. Me interesaría mucho leer un blog de alguien desde las favelas de Brasil, desde el Bronx norteamericano, desde el caliente Sahara o, incluso, desde un barrio humilde de verdad en Cuba (no la clasificación de humilde de Telemundo 51 que considera de este modo al Vedado, segunda o tercera zona residencial de más prestigio de La Habana), sino de los conocidos “llega y pon” ubicados en zonas marginales. Por suerte, estos blogs no abundan en la red, o sería un verdadero quebradero de cabeza para El País determinar sus premios en periodismo digital. Claro que siempre podría recurrir a un criterio que trataré aquí: el mercado.
Para tristeza de aquellos que, como yo, se están formando en el periodismo permeados por la visión romántica que nos dejan los libros Todos los hombres del presidente, Operación Masacre, La Jungla, de Upton Sinclair; o el estremecedor Noticia de un secuestro, del Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, no queda más que sentarnos a contemplar, con tristeza, como priman criterios de compra-venta ya no solo en la selección de la información sino también en la evaluación de la calidad de la misma.
Generación Y, con todo el respeto que merece Yoani, ha sido utilizado tanto como su autora, para reforzar la campaña mediática en contra de Cuba que se ha venido desarrollando desde hace tantos años. Más allá de las críticas que haga su autora, y del reconocimiento a su labor informativa, su lenguaje audaz y desenfadado, El País premia este año a la persona que “ha sorteado las limitaciones a la libertad de expresión que existen en Cuba”.
Imagino que algún día también aquellos blogueros que lograron revertir el resultado de las elecciones de marzo de 2004 en España, sean condecorados por El País, o esos otros que comenzaron a difundir la verdad del atentado terrorista el 11-M, cuya explicación oficial achacaba a ETA la culpabilidad de los hechos. También esperaré el día en que pueda ver reflejada, entre las 100 personas más influyentes del mundo según el reporte anual de la revista Time a Riverbend, la joven iraquí de 26 años que narró en su blog Bagdad en llamas , convertido en libro desde el año 2006, su visión, su día a día, de la guerra contra Irack. Hasta entonces, seguiré creyendo que Yoani, contrario a su deseo, se ha convertido en un muñequito ruso de los medios extranjeros.
me parece muy bien tu analisis… felicidades
david (nos conocemos del facebook)
Comentario por David — Mayo 9, 2008 @ 10:48 am
5 puntos Elaine, en verdad generacion y es mucha catarsis y poco contenido (con una parcializacion sublime), que rico!!!! veo polemica en el ambiente =}
Comentario por alejandro — Mayo 9, 2008 @ 3:20 pm
gracias por sus comentarios, más que nada, lo que me propongo con este artículo es promover la reflexión seria, sin dejarnos llevar por las pasiones.
Comentario por Elaine Díaz — Mayo 9, 2008 @ 6:41 pm